Simplicidad, materiales de óptima calidad y perfección en el detalle son atributos de la marca alemana favorita entre los profesionales de la cámara y muchos viajeros de élite aficionados al arte fotográfico.
Fundada por Ernst Leitz en Wetzlar hace 153 años y conocida como Leica desde 1986 –al combinarse el apellido con la palabra “cámara”–, esta firma emplea la tecnología más avanzada para crear sólo productos ópticos de alta gama: binoculares, microscopios, rangefinders, miras telescópicas y hasta un impresionante smartphone para el mercado japonés: el Leitz Phone 1.

Ahora, tras anunciar desde antes del COVID-19 su incursión en el mundo de la relojería, Leica finalmente debuta con sus dos primeras piezas: los guardatiempos Leica L1 y Leica L2.
MADE IN GERMANY
Inspirados en la elegancia y estética que distingue a Leica, los nuevos relojes fueron diseñados por Achim Heine, quien desde hace años colabora estrechamente en los productos de la marca –desarrollando incluso binoculares de patente.
Las cajas de 41mm en acero inoxidable (316L) presentan cristales de zafiro antirreflejante por ambas caras, que al ser abovedados recuerdan la lente de una cámara. Sus esferas en aluminio negro mate de alta resistencia muestran manecillas e índices diamantados, con segundero pequeño a las 6 horas, ventana calendario a las 3 e indicador de reserva a las 8:30.

El movimiento original de 26 joyas y cuerda manual, creado por los ingenieros de la firma alemana Lehmann Präzisions, puede ser visto en la parte posterior de la caja, confirmando absolutamente que el intrincado mecanismo y los componentes de Leica L1 y Leica L2 son Made in Germany.
TECNOLOGÍA RED DOT
Algunos elementos distintivos de la marca se encuentran aquí: acero, aluminio, zafiro, colores rojo y negro… más una robusta corona de presión con el clásico punto de cerámica en rojo para ajustar el tiempo, poniendo en cero las agujas y el segundero.

“A diferencia del diseño convencional donde la corona debe jalarse para detener el movimiento y hacer ajustes, refinamos con Markus Lehmann la idea de una corona que se oprimiera igual que en nuestras cámaras Leica. Así, con un simple click se detiene el reloj y con otro vuelve a funcionar”, comenta Heine sobre este mecanismo patentado.
Bellamente elaboradas, ambas piezas ofrecen altura de 14.5mm, cristales antirraspaduras, sumergibilidad de hasta 50 metros (5 ATM) y reserva de marcha para 60 horas de movimiento ininterrumpido –con 28,000 alternancias/h.
Leica L1 presenta correa artesanal negra de ternera con interior rojo y hebilla de acero, en tanto que el modelo Leica L2 ofrece la misma combinación con piel de cocodrilo.
FUNCIÓN GMT: 2 HORARIOS
Los productos de Leica van siempre más. En este caso, el diseño exclusivo del nuevo Leica L2 tiene para los viajeros constantes una doble función.
La pequeña corona GMT (Greenwich Time) a las 4 hace girar el bisel numerado para ajustar un segundo huso horario y permitir fácilmente su lectura. El dial cuenta asimismo con un indicador día/noche localizado a las 3:30, junto al punto de encendido en el centro.
Elegancia y clase, excelencia técnica llevada a niveles de perfección es lo que ofrecen los primeros guardatiempos de Leica, la marca de alta gama que siempre –literalmente– centra su enfoque en el usuario.
Los precios de Leica L1 y Leica L2 son de USD $10,000 y $14,000 respectivamente.
Un nuevo concepto. Porque sólo tú escoges lo que quieres llevar en la muñeca.
