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TURIBÚS ARTE Y CULTURA

TURIBÚS ARTE Y CULTURA

Por Guillermina Silva

Hicimos el recorrido de TURIBÚS: “Arte y Cultura en el Centro Histórico de la CDMX” ¡y que sorpresa tan agradable! Es una experiencia turística que nos da mucho más que lo que te imaginas. Conoce aquí los puntos emblemáticos de la Ciudad de México que incluye este recorrido… ¡y el suculento final para los participantes!

“Arte y Cultura en el Centro Histórico de la CDMX” es un paseo enriquecedor que trasciende el tiempo y el espacio, fomentando la apreciación estética al mostrar una parte representativa de nuestro inigualable Patrimonio Histórico y Cultural. Una cuidada narración en auriculares acompaña al visitante a lo largo del recorrido, sumergiéndolo en sitios excepcionales e invitando a la reflexión, mientras que un guía certificado atiende oportunamente todas las preguntas. ¡Y qué decir de los autobuses de última generación, que ofrecen vistas espectaculares a 4.5 metros de altura!

Empecemos… ¿Sabías que a pocos metros del Zócalo hay una pequeña obra escultórica que muestra la “Fundación de la Gran Tenochtitlan”, basada en el Códice Mendoza (o Mendocino) hecha por el artista Carlos Marquina? Se encuentra frente a la Suprema Corte de Justicia de la Nación –donde empieza la avenida José María Pino Suárez– y fue inaugurada en Septiembre de 1970 por el Presidente Gustavo Díaz Ordaz. ¡Es de veras impresionante!

Caminamos dos cuadras hasta la avenida 20 de Noviembre para visitar el primer centro de salud construido en América y fundado hace 501 años (en 1524) por el conquistador Hernán Cortés con el nombre: “Hospital de la Purísima Concepción y Jesús Nazareno”. Ahora es una Institución de Asistencia Privada con instalaciones y 64 especialistas médicos de primer nivel: un hermoso inmueble colonial y modernizado que se conoce simplemente como “Hospital de Jesús”.

A unos pasos, en la esquina de República del Salvador y Pino Suárez, llegamos a una iglesia muy singular, porque tiene la fachada que perteneció a la extinta primera Catedral de México –trasladada aquí, piedra por piedra, en 1695–, así como un muro con los restos del Conquistador.

Es el “Templo de Jesús Nazareno y la Purísima Concepción”, cuya cúpula ostenta el perturbador mural “Apocalipsis” que el pintor jalisciense José Clemente Orozco no pudo terminar.

En el exterior de la iglesia se encuentra un mural en Talavera –5.60 metros x 2.45– que reproduce el cuadro pintado por el artista Juan Correa en 1684, mostrando el encuentro del emperador Moctezuma Xocoyotzin y Cortés, el 8 de Noviembre de 1519.

Cruzando la calle está un palacio barroco del siglo XVIII (1779) que perteneció a los descendientes de don Francisco Altamirano y Velasco, Conde de Santiago Calimaya. Este inmueble alberga el Museo de la Ciudad de México y tiene una impresionante cabeza prehispánica de serpiente sobre la calle, en su esquina exterior.

Las exposiciones abordan la historia de la CDMX, y podemos visitar el fascinante estudio del artista campechano José Joaquín Clausell (1865-1935), quien pintó en los muros cientos de imágenes impresionistas al óleo.

Volvimos al Zócalo y caminamos dos calles por Moneda hasta la Antigua Academia de San Carlos, fundada por el Rey Carlos III (1781) para ofrecer clases de arquitectura, pintura, escultura y grabado. Con fachada neoclásica y un gran patio creados por el italiano Javier Cavallari, este espacio de la Facultad de Artes y Diseño de la UNAM cuenta con reproducciones de esculturas clásicas y del Renacimiento, así como una colección de arte europeo de los siglos XVI al XIX. La academia ofrece exposiciones virtuales y de 360°, además de una biblioteca con cerca de 20,000 volúmenes.

El siguiente punto del recorrido “Arte y Cultura en el Centro Histórico de la CDMX” es el “Templo de Santa Inés Mártir de Roma”. Esta construcción barroca y neocolonial formaba parte de un convento fundado en el año 1600, perteneciente a la orden de la Inmaculada Concepción. La acogedora parroquia llena de luz sufrió daños por temblores, fuego e inundación, y a finales del siglo XVIII fue reedificada por el brillante escultor y arquitecto español Manuel Tolsá (1757-1816). Destaca su hermosa cúpula, así como los antiguos relieves tallados en su gran portón original.

A sólo unos metros, en lo que fuera el claustro del convento previo, se encuentra el Museo José Luis Cuevas, al que accedemos por la calle Academia. Tras restaurar el inmueble en 1988 y acondicionarlo para exhibir sus propias obras y la colección de artistas plásticos modernos que fue acumulando con el tiempo –cerca de 1,900 piezas con creaciones de Toledo, Soriano, Varo, Felguérez, Belkin, Carrington, Rojo, Macotela, Szyslo, Matta y muchísimos más–, el carismático maestro Cuevas decidió crear un bronce de 8 metros que domina el patio central: La Giganta, escultura andrógina que fue presentada el 8 de Julio de 1992, al inaugurarse el museo.

Caminamos a la Catedral Metropolitana y frente al edificio del abordamos el TURIBÚS que nos condujo al Museo Mural Diego Rivera, ubicado a un costado la Alameda Central, donde estuviera antes el estacionamiento del legendario Hotel Regis. Al acceder quedamos pasmados por el colorido del “Sueño de una tarde dominical” –que mide 15.7 metros de largo por 4.2 de alto–, un impresionante fresco que desde 1947 decoraba el vestíbulo del Hotel del Prado sobre avenida Juárez y fue rescatado de sus ruinas tras el devastador terremoto del 19 de Septiembre de 1985. Diego pintó un mural que amalgama personajes históricos, políticos, líderes sociales, escritores, artistas, indígenas, gente común y acaudalada, autorretratándose como un niño de 9 años junto a Frida Kahlo y La Catrina. De 35 toneladas, el mural requirió el trabajo de 300 hombres para ser cuidadosamente trasladado hasta el museo, que se inauguró el 19 de Febrero de 1988.

Nuestra última parada es toda una experiencia: la Biblioteca Vasconcelos, obra de los arquitectos Alberto Kalach y Juan Palomar construida con acero colgante, concreto, mármol, granito, madera y vidrio. Esta asombrosa estructura cuenta con 44,000 m2 de construcción en tres edificios de seis niveles, con estanterías que exhiben más de 600,000 libros, materiales multimedia, colecciones infantiles, de música y en sistema Braille. Recorrer la biblioteca es maravilloso, con vistas espectaculares de la ciudad y un esqueleto de Ballena Gris intervenido por el artista xalapeño Gabriel Orozco –la “Matrix Móvil”–, que pende sobre el pasillo central. Además de un amplio programa cultural, el edificio inaugurado en Mayo del 2006 tiene un jardín exterior de 26,000 m2 con 60,000 plantas de 168 especies.

Después de visitar estos hermosos sitios que trascienden las épocas y muestran un poco de nuestra enorme riqueza cultural, el recorrido “Arte y Cultura en el Centro Histórico de la CDMX” nos transporta en TURIBÚS al restaurante La Quilla en la colonia Roma –perteneciente al Grupo La Naval–, donde ya nos esperan para cerrar la experiencia con una degustación de vinos, deliciosa paella y ricas tapas. Es el suculento punto final del recorrido, ideal para conversar entre amigos sobre lo vivido en esta experiencia turística diseñada por TURIBÚS para honrar el Patrimonio de nuestra Gran Capital, permitiendo que los participantes descubran, aprecien, se emocionen y disfruten la historia y cultura que son distintivas de nuestro querido México.

Lanzado en Agosto de 2003, este recorrido de TURIBÚS es el #1 TOP TOUR de su clase en el país. Una experiencia turística sin igual.

“Arte y Cultura en el Centro Histórico de la CDMX” sale los viernes y sábados a las 11:00 horas desde Reforma 222. ¡Te encantará!

Tickets Residentes ZE 👉🏼 WA 55 8124 0695

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